Nuestra logística paso a paso

Nuestra cooperativa enfrenta constantes desafíos para unir producciones dispersas y hacer que lleguen a sus destinos con cuidado y compromiso.

Cada entrega requiere planificación, coordinación y esfuerzo, porque aunque el camino sea complicado, refleja nuestra dedicación y coherencia con nuestros valores.

En Tierra y Libertad sabemos que lo que hacemos no es fácil

Nuestra cooperativa reúne a productoras y productores separados por horas de carretera, cientos de kilómetros y calendarios (de cosechas) que no siempre coinciden. Concentrarlo todo en un solo lugar habría sido más sencillo. Pero elegimos otro camino, aquel que nos une: una forma común de hacer agroecología, cuidar nuestros cultivos, a nuestros clientes y sostener una red diversa y arraigada a cada territorio, porque creemos en una agricultura viva. ¡Pero es que estamos muy lejos!

Así que, cada pedido es un nuevo desafío. Algunos días, un camión sale directamente desde la finca de Jesús o de José con un palet recién recolectado. Otras, pequeñas cosechas -quizá nísperos, pomelos y cebollas- deben encontrarse primero en el Valle del Guadalhorce, donde reorganizamos cargas, ajustamos rutas y coordinamos tiempos para que continúen su viaje hacia lugares como Francia o Bélgica. Esto puede significar rehacer planes cuando ya parecían cerrados. Siempre exige responsabilidad.
 

Nuestra logística no es simple, es el resultado de muchas personas pensando, coordinándose y resolviendo para que todo llegue como debe.

 
Es duro. No elegimos este camino porque fuese fácil, no lo es, sino porque es el único que nos permite ser coherentes con lo que creemos y no fallar ni a quienes producen ni a quienes esperáis nuestros productos.

Por eso seguimos afinando cada ruta y resolviendo cada obstáculo con un compromiso muy claro: por complejo que sea el recorrido, vamos a hacer todo lo posible para que lo que nace en nuestros campos llegue hasta vosotros de la mejor manera. Que sea difícil no nos detiene, nos define. Pero a veces ¡Qué difícil es!